Me
absorbe tu melodía, oh musa,
tu danza
en mis oídos.
Quisiera
arrancarme los versos que no logro escribir,
por ello
persigo tus notas, hasta alcanzar tu abrazo
y en
rápidos giros esperar el despertar del trance
en que
nos hemos sumergido.
Sueños
rotos, melodía muerta,
todo es
gris y amargo...
Mis manos
escribieron una vez.
Lejos
estaban de vivir mis días
y los que
aún están por llegar.
No logro
vivir el presente y
paso las
horas ausente,
esperando
otro encuentro,
que me
embriague de nuevo la emoción.
Un aroma
perturbador incrustado en mis sueños,
en las
sábanas y en mi pecho.
Qué
anhelo mas absurdo y qué inocente sensación.
Me
encuentro tan cómodo hundiendo mis dedos entre tu pelo.
Me veo
ahí tumbado y olvido el pasado,
cuando la
melodía era otra y parecía mas duro vivir.
Soy más
consciente, ahora lo sé,
Más
dispuesto a sobrellevar el presente,
pero tú
me lo arrebatas, y por ello,
carece de
importancia.
Tómalo si
lo quieres, pues sé que vivimos
con el
mismo ritmo y respiramos al mismo compás.
No es
tarde para otro pellizco furtivo
que me
haga despertar,
y ponga
fin a estos delirios.
Sé que no
voy a perderme, enterrado en poesía
que nunca
logré dominar.
Ahora soy
más consciente de cómo suena la vida,
No quiero
perderte, cambiarte ni encadenarte.
No
obtengo respuesta, pues es lo que ocurre
cuando
hablas con tu propia mente.
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